EN LA BATALLA DE LAS FLORES

«Sé de quien ha dejado un soneto sin el terceto último, por ir a averiguar en la Bolsa un asunto de tanto por ciento»
-Rubén Darío

martes

Voto sexy en Rusia



Si el traductor automático no lo hizo, el slogan de campaña dice:
"Hagamoslo juntos" "Vota Putin".
Es evidente que los spot de la oposición no han llegado a las primeras planas, de todas formas los editorialistas destacan una caída de popularidad del llamado nuevo Tzar y profundizan en la trilogía de problemas que vive la sociedad rusa, por supuesto con la lupa puesta en las estadísticas y las opiniones de los sociólogos. Trilogía de problemas (los más sensibles) que son comunes a cualquier otro país del hemisferio opuesto. Pero una cosa es la popularidad y otra cosa es la efectividad, el problema -como en muchas oposiciones políticas- seguirá siendo "el modelo de cambio" y la garantía de que un relevo de signos no va a repetir el círculo vicioso.

El recurso publicitario, en sí, de este spot es que se suma a muchos productos virtuales de corte "porno" que se han venido imponiendo desde la proliferación de espectáculos y ofertas de televisiones, hasta el casi imperio digital donde basta un click para descargar un diluvio de imágenes. El resultado es el posicionamiento de una global sociedad pornográfica cuyo carácter postmoderno es alimentado por la transgresión, así que el bunga-bunga se vuelve espectáculo cotidiano. Un espectáculo muy singular que deja, como no, consecuencias nocivas para la sociedad.