Rosa Hanie:
“Esas gentes que regresan a la eternidad antes de haber probado la dulzura de la vida real son incapaces de comprender el sentido del sufrimiento de una mujer. En particular cuando ella consagra su alma a un hombre que ella ama por la voluntad de Dios, y su cuerpo a otro que ella acaricia por la obligación de una ley terrestre. Esa es una tragedia escrita en la sangre y las lágrimas de la mujer que el hombre lee con sarcasmo porque él no puede comprenderla; pero, si él la comprende su risa se cambia en desprecio y en blasfemia que reacciona como fuego sobre el corazón de la mujer. Ese es un drama decretado por las tinieblas sobre la escena del alma de la mujer, donde el cuerpo es ligado a un hombre, que ella conoce como su esposo antes de percibir el significado divino del matrimonio. Ella ve su alma volar hacia otro que ella ama intensamente con amor puro, bello y auténtico. Esa es una terrible agonía que ha comenzado con la existencia de la debilidad en la mujer y el inicio de la fuerza en el hombre. Eso no se acabará en tanto que los días de la esclavitud y de la superioridad del fuerte sobre el débil no sean abolidos. Esa es una guerra horrible entre la ley hipócrita de la humanidad y las pasiones y los sentimientos sagrados del corazón. Yo estoy acostada sobre el campo de batalla todavía ayer, pero yo he recogido eso que me quedaba de fuerza, yo he destrabado las cadenas de mi cobardía y liberado mis alas de las trabas de la debilidad, y yo me he elevado en el firmamento del amor y la libertad.
-Rosa Hanie,
Espíritus Rebeldes
Khalil Gibran